Nací en Sevilla, en diciembre de 1954, en el seno de una familia de clase media, siendo el menor de cinco hermanos.

 

     Desde niño, siempre me había llamado la atención, en cuanto al encuadre, las luces y la composición, en qué se fundamentaban las imágenes que veía en todo tipo de publicaciones.

    

   Corre el año 1983 cuando me inicio en la práctica de la fotografía animado por unos amigos que desean tener una actividad creativa que los sustraiga de la monótona vida social y laboral. Con esta premisa creamos un grupo de trabajo donde cambiar impresiones y compartir experiencias.

    

    Con cámaras prestadas y artilugios fabricados por nosotros mismos, nos sumergimos en ese fascinante mundo de la captura de imágenes y su posterior procesado, en modestos laboratorios instalados en nuestras propias casas.

    

   De forma autodidacta, a través de libros y otras publicaciones, adquirí los conocimientos necesarios para el desarrollo de esta actividad.  

    

   Después de unos años recopilando imágenes privadamente, en 1987, un amigo y compañero, profesor de la escuela de periodismo, me pide que le enseñe mi trabajo. Al ver las fotografías me dijo: “es una pena que nadie vea esto”.


  Me propone “sacar las fotos del cajón” y hacer una exposición en nuestro centro de trabajo aprovechando la celebración de un evento que duraba una semana.     


    Éste fue un punto de inflexión, a partir del cual comienzo a tener la necesidad de expresar y de mostrar mi percepción del mundo a través del objetivo.


   Con idea de sufragar esta actividad creativa, empiezo a trabajar haciendo reportaje social y fotografía de producto, así como de ayudante en un laboratorio de blanco y negro.


   La intensa vida laboral y la familiar, con algunos convulsos acontecimientos, me alejaron de mi verdadera pasión: la fotografía creativa, entrando en un periodo en los que las fotos que hacía, aprovechando viajes o algún rato libre, no me satisfacían plenamente.


    Sin embargo, “el gusanillo” no me dejaba y llevaba un tiempo queriendo actualizarme y dar un giro; salir de la típica fotografía bien hecha y buscar un nuevo lenguaje de expresión que me permitiera transmitir una idea, una experiencia, un sentimiento.

 

    A punto de rendirme y abandonarlo todo, por no encontrar el modo de salir de la espiral trabajo-vida social, gracias al estímulo y el apoyo de mi mujer, Ana Casas (1957-2020), comienzo en 2011 un período de asistencia a extensos cursos y talleres que me proporcionan unos conocimientos, una nueva visión y unas nuevas formas de comunicar que hasta entonces no había explorado.


   La continua formación, la actualización y la pertenencia a un grupo de artistas multidisciplinar llamado 500mts, me ha llevado a territorios mas ricos y de más amplios horizontes .


   Hoy, en mi fotografía, hay un proceso previo de investigación y, sobre todo, de reflexión, que desemboca en la creación de un proyecto con imágenes a pie de calle o elaboradas en estudio.  


     Hoy, en mis fotografías, no solo se ve la imagen. Se ven mis inquietudes, mis reflexiones, mis anhelos…                                                                                                       

             

Semblanza

© Jaime Partida - 2022   

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