Ensayo naturaleza muerta
En 1862, Alexander Parkes inventó la Parkesina, un material precursor del plástico que marcó el inicio de una transformación silenciosa y profunda.
Con el tiempo, aquella materia nueva fue multiplicándose en formas, usos y presencias, hasta infiltrarse en la vida cotidiana con una naturalidad casi inadvertida.
Hoy, su omnipresencia configura paisajes domésticos, gestos habituales y modos de relación con los objetos, hasta el punto de que apenas reparamos en ella. Hemos normalizado su cercanía, transformando silenciosamente algunos aspectos de nuestras vidas.
Lo que nació como promesa de modernidad y progreso ha terminado por modelar no solo nuestro entorno material, sino también nuestra manera de habitar el mundo.»